Buenas
tardes, amigos del desastre. Aquí estoy, un día más, sobreviviendo como puedo a
los momentos de asfixia mental que cada día aumentan más de número y calidad…
La
receta de hoy es un tiramisú especialito, para aquellos que lo de poner huevo
crudo (por muy montado que esté y demás) a un postre les parece una guarrinada.
En especial dedicado a mi madre, que es de estas.
Ingredientes:
-
Bizcochos de soletilla (receta).
-
Un vaso de café bueno.
-
Una tarrina de mascarpone.
-
Un brick pequeño de nata de montar 35% materia grasa.
-
60 gr. de azúcar glasé.
-
40 gr. aproximadamente de chocolate negro.
-
Cacao en polvo.
Elaboración:
- Primero tendremos que hacer los bizcochos de soletilla. Son súper fáciles de hacer y el tiramisú gana bastante si son caseros. Para ir más rápido hice toda la masa extendida en la bandeja, una plancha.
- Ahora tenemos que montar la nata, muy fría, en un recipiente que esté requetefrío también. Cuando esté casi montada le añadimos el azúcar, montamos y añadimos el mascarpone. Batimos un poquillo más hasta que se mezclen bien, ¡el resultado es delicioso!
- Hacemos el café (el mío expreso de la Dolce Gusto). Cortamos por la mitad la plancha de bizcocho y pintamos con la mitad del vaso. Que empape bien.
- Extendemos la mitad de la crema de mascarpone encima del bizcocho y espolvoreamos el chocolate rallado.
- Colocamos la segunda capa de bizcocho, pintamos con el resto del café. Otra capa de mascarpone y decoramos con cacao en polvo.
Más
facilito no puede ser y está de muerte, ahora para la operación bikini es lo
mejor que hay (guiño, guiño). Os parecerá original, ¡pero no! La guapísima
Aurora en su blog Las recetas de Aurora allá por mayo hizo uno muy parecido e igual de
rico, ¡o más!
Un
saludo a todos!
